| |
 |
JUCONI
Historias de éxito
|
|
Jorge: "Ya no soy como antes"
No muy lejos de su pueblo, en el norte de Puebla, Luisa estaba limpiando
el campo con su machete. Cargaba a Jorge, su hijo de un año de edad, amarrado
a su espalda. No calculó bien y, al mover hacia atrás su machete, alcanzó la
parte izquierda de la cara de Jorge. Ante la idea de ser mandada a la cárcel
se dejó llevar por el pánico, escondió a Jorge entre el pasto cortado y huyó.
Rosalía, la vecina de Luisa, vió a distancia lo sucedido. Anonadada al ver a
Luisa huir, corrió a atender a Jorge. Lo llevó a su casa y, ella y su esposo
lo criaron. Aunque fue rescatado de una muerte segura, la vida en la casa de
Rosalía estaba lejos de ser ideal. Los frecuentes golpes iban acompañados de
insultos. La verdad sobre su madre biológica, su abandono, y la razón de que
su cara quedara desfigurada nunca se le dijo. Él siempre sentía que sus padres
lo trataban con más severidad que a sus hermanos pero nunca entendía porque.
Su vida en la escuela era inconstante, tenía dificultades para mantener el ritmo
académico y los niños constantemente se burlaban de su rostro. A la edad de 9,
vagaba por las carreteras, tomando aventón con camioneros a ciudades cercanas.
Las noches que pasaba en la calle empezaron a ser más frecuentes. A la edad de
13, fue detenido por robo y lo mandaron a la Correccional Estatal de Menores
en Puebla.
“Los policías me dijeron que me iban a poner separado de todos durante una semana.
Si en esa semana llegaban mis papás, yo me podía ir a mi casa con ellos... No llegaron”.
El educador de JUCONI, encargado de encontrar y acercarse a los niños que viven en
la calle, describió a Jorge como un niño muy retraído con tendencia a expresarse
violentamente. Después de 6 semanas de visitas constantes del educador, Jorge se
mudó a la Casa JUCONI, donde los demás niños no querían jugar con él porque era muy
violento.
La escuela representó un reto importante. A la edad de 13 años, Jorge tenía el nivel
académico de un niño de tercer grado y tenía miedo a ser ridiculizado. Debido a esto
se negaba inflexiblemente a ir a la escuela.
El equipo de la Casa JUCONI ayudó a Jorge a reconocer sus fortalezas, a aprender a
identificar, manejar y comunicar apropiadamente sus emociones. Jorge empezó a bajar
sus defensas y sus tendencias violentas. Descubrió que tenía un buen sentido del humor
que podía usar para desviar las bromas sobre su ojo y se dio cuenta de que también
tenía capacidad para ser un líder positivo.
JUCONI empezó a trabajar intensivamente con Jorge a través de sesiones diarias de
afirmación y refuerzo académico. Estos espacios personalizados resultaron ser
fundamentales para demostrar a Jorge que sí tenía la capacidad para sobresalir en
la escuela. Un año después, cuando regresó valientemente a la escuela pública,
demostró a sí mismo y a los demás que tenía tanto las habilidades cognitivas como
las interpersonales para lograr éxito en el ámbito escolar.
JUCONI también ofreció ayuda a la familia adoptiva de Jorge y empezó a trabajar
regularmente con ellos para sanar su relación. Fue entonces cuando Jorge aprendió
la verdad sobre la cicatriz de su rostro y su abandono. Con los facilitadores de JUCONI,
Jorge también conoció a sus padres biológicos y por fin pudo empezar a procesar sus
experiencias y los secretos que las rodeaban.
A la edad de 15, Jorge sobresalía en la escuela y también trabajaba en las tardes
en el Taller de Cultura Laboral de JUCONI. Ahí tuvo su primera experiencia laboral.
Además, JUCONI le ayudó a comprar su ojo de cristal para disminuir la prominencia de
su cicatriz. Esto, combinado con sus éxitos recientes en la escuela y en el trabajo,
le dio a Jorge un impulso extra. Hoy, Jorge trabaja en la administración de un parque
de atracciones cercano. A la edad de 19, siendo el más grande de la Casa de Jóvenes
JUCONI, es sin duda un modelo a seguir para los demás residentes de la Casa. Jorge
vive una vida normal, como cualquier otro adolescente mexicano, pasando su tiempo
libre estudiando o con sus amigos y su novia.
En octubre-noviembre Jorge representó a JUCONI en una conferencia de jóvenes en
Alemania que se organizó por la empresa VW Workers Council. Dentro de un año, Jorge
planea salir de la Casa de Jóvenes y ser independiente. Esta tomando clases de
reparación de computadores por la noche, y en un futuro próximo, quiere abrir su
propio Café Internet.
|
 |
|